MIEDO. Diálogos entre la emoción y la emoción

Vivo sumergido en la felicidad, la nostalgia y el abismo.

La pasión anda todo el día a guantazos con el hastío.

Mi bolsillo derecho rebosa valor porque el izquierdo está lleno de miedos.

A menudo me maravillo de cuán brillante puede llegar a ser la luz, para no inquietarme menos ante la desconcertante pureza de la oscuridad.

Los extremos me cortejan con el mismo celo que yo busco el equilibrio.

La escritura es mi purga; este libro, la espada que blando en medio de la niebla.

Ojalá su lectura sirva para guiarte a través de las sombras. Si bien deseo aún más que eleve tus alegrías tan alto que, por un momento, sueñes que eres un niño que corre, vibrante y despreocupado, por la orilla de una playa infinita.

Será un honor ser tu escudero en la campaña que libras para convertir tus MIEDOS en miedos.

RAFAEL ROMERO RICO