¡Feliz 20!

De todos los deseos que podría tener para ti para este año, empezaré por dos.

Un clásico, pero no por ello debemos descuidarle. Salud. No estar triste, ni ansioso, evitar tener relaciones sexuales de riesgo, dejar la coca, gritar menos, dormir mejor, ser más cariñoso contigo mismo y demás, son bellos propósitos pero a años luz de la importancia de la salud. Mientras estés vivo hay partida y, como todas las vidas son vidas vividas, si hay salud todo marcha suficientemente bien. Si tienes eso, ya puedes entretenerte en buscar eso de la felicidad. Hay vidas más cómodas y agradecidas, pero no hay vidas más valiosas o más aprovechadas. No buscas la felicidad para dar un sentido a tu vida, hagas la vida que hagas, rebosa sentido y significado, la buscas por hacerte el viaje más agradable.

Por otro lado, frente a la era de los iPhone 800, los viajes a Bora Bora, los relojes inteligentes e internet, este año reivindico la simpleza del vivir. No pienses en todo lo que te diferencia de los humanos de hace dos mil años, sino en deleitarte de los mismos amaneceres y preciosas sencilleces que disfrutaban en el año 20.
Si te consideras un humano evolucionado y listo, hay algunas cosas que tendrás que seguir haciendo como se hacían hace dos mil años.

¡Feliz 20!

El rumor del olvido.